Una relación sin sexualidad no siempre está rota… pero muchas veces está detenida. Es como si el tiempo dejara de avanzar entre dos personas que, aunque se quieren, han perdido esa conexión íntima que los hacía sentirse vivos juntos.
La falta de deseo no solo enfría el cuerpo, también distancia las emociones, apaga la complicidad y convierte el amor en rutina. No se trata solo de sexualidad sino de lo que representa: cercanía, pasión, interés y conexión real.
La falta de deseo no solo enfría el cuerpo, también distancia las emociones, apaga la complicidad y convierte el amor en rutina. No se trata solo de sexualidad sino de lo que representa: cercanía, pasión, interés y conexión real.







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